Partiendo del Concepto General de la Oratoria -El arte de hablar con elocuencia- y enfatizando en la finalidad de un buen discurso (deleitar y persuadir), se puede mencionar que estos dos elementos son fundamentales para el docente universitario de nuestros tiempos.
El profesor que carece de las cualidades mencionadas, corre el riesgo de perder credibilidad ante los alumnos, y por ende, despertar en ellos decepción por la carrera que eligió.
Por lo tanto, desarrollar estas habilidades comunicativas puede significar la frontera entre formar a profesionales competentes y personas decepcionadas de su propia formación.